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miércoles, 29 de agosto de 2007

London, Londra, Londres

¡¡¡¡Por fin!!!! Lo sé, hace ya más de un mes que fui a Londres por primera vez y aún no he escrito sobre ello... shame on me. El caso es que como he hecho unas 4 ó 5 visitas "fugaces" a la city, pensaba un poco reunir mis experiencias para hacer más rico el comentario. El problema es que dado el tiempo que ha pasado, los detalles se han mezclado un poco con mi día a día desde entonces, por lo que tendré que escribir algo un poco a grandes rasgos. Bueeeeno, ya sé que muchos leéis y pocos comentáis (ais aisss, esa timidez...) pero os cuento igualmente y pese a que en persona ampliaré detalles, como es lógico.

A hora y poco de Cambridge Station, el primer lugar que vi de Londres fue la estación de tren de Liverpool Street (bastante llena de gente y con muchas tiendecitas, pero en ese plan donde esté Príncipe Pío...), y la primera persona a la que vi fue Alberto , que me esperaba con una cookie debajo de las pantallas de arrivals y departures (todos sabemos que diez minutos de espera en una estación con bakeries cerca es un peligro). De ahí, lo primero fue ir a por el libro gordo de Petete (uséase, a guide to England) y justo después rumbo a la Tower of London y el Tower Bridge en pleno día lluvioso, típicamente inglés. Pudimos ver la torre por dentro: el palacio donde vivió Henry VIII, la capilla donde está enterrado Sto. Tomás Moro, entre otros, el foso, las cuervos que custodian el lugar... y lo mejor fueron los comentarios del Yeoman Guard, un hombrecito con gorro y elegantemente vestido de rojo-cortina-terciopelo (todo uno) con el emblema de la reina Elizabeth II y que se dedica a hacer del tour todo un espectáculo digno del club de la comedia, ¡merece la pena! (sobre todo si a alguien le suena el móvil...jejeje) Después de esto y de sufrir las incidencias reglamentarias del metro de Londres en fin de semana (engineering works all over...), logramos llegar a nuestros destinos: el de Alberto ir a trabajar al Café Nero (esto es publicidad subliminal, ¿eh? os lo digo en confianza, jajaja) y el mío encontrarme con mi amiga Ana en Westminster, donde aproveché para ver el Big Ben y las Houses of Parliament, la abadía de Westminster y la catedral de Westminster al final de la calle Victoria. La catedral me impresionó porque no me esperaba algo de estilo ítalo-bizantino, como tan mediterráneo, en medio de una ciudad tan impasible como es London... Y de allí a -esta vez sí- lo más puramente inglés a ojos extranjeros: el Buckingham Palace, con los consabidos jardines/parques que lo rodean: el Green Park y el St James' Park, ambos alucinantes como todo lo verde en Inglaterra. De vuelta a Cambridge en el autobús con Ana, pudimos ver los "guettos" de la ciudad, donde nada tiene que ver con la sofisticación y el lado más in de la capital.
Mi segunda visita a Londres fue para ver a mi hermano, que ya volvía para Madrid de su estancia de un mes en Gales. El hecho de que hubiera estado contrarrestando las horas de estudio (fue a hacer un curso) con la parranda, sumado a que iba con un amigo y que conocieron a otros tantos allí (parranda al cubo) hizo que me topara con una versión "ahorro de energía" de mi hermano, por lo que mucho turismo no hicimos, más allá de Oxford Street y Camden Market: lo primero fue muy convencional, nada que no encuentres en cualquier ciudad grande, ya que es una calle con muchas tiendas; lo segundo me alegré de verlo, porque es un "mercadillo" tan cutre que me dio la total convicción de que las próximas veces que fuera a Londres me ahorraría visitar esa parte. Y así transcurrió el día, tranquilo y en compañía de tres españoles hartos de lo british, extasiados y con ganas de volver a España a brazos de la comida de la mamma (ais...)
Volví a Liverpool Street de nuevo con mi amiga Maider un domingo soleado, ¡qué ilusión ver caras conocidas en otro país! y decidimos andar hasta la torre de Londres (creo...) pasando por toda la zona financiera y con el mapita en la mano. En no sé qué calle, pero a la altura de un número ciento cuarenta y pico, la lluvia decidió sorprendernos... sin paraguas (oops!), pero bueno, un poco de aventura (yujuuuu): nos mojamos un poquito, cruzamos en rojo por las prisas (error: volví a nacer porque allí además conducen por el lado izquierdo y nunca sabes por dónde vienen)... y entre una cosa y otra volvió a salir el sol y el día nos cundió como para ver Covent Garden, Harrods, el Soho (un Chueca londinense con el único encanto de una pastelería artística supertentadora o una "tienda de masajes express" en plan pop in and sit down for a 10- minutes massage y una bombonería increíble (La Maison du Chocolat) a cuya especialidad en chocolate negro no me pude resistir. Poco después de que Maider inmortalizara el momento en que posaba con mis chocolatitos en el escaparate (momento en el que un italiano se unió espontáneamente a la foto) pasamos al China Town, que consiste en un par de calles tomadas por tiendas, negocios y viviendas chinas cercadas por puertas como las que vemos en la tele (con su tejadito rojo, sus dragones...); aquí fuimos nosotras quienes nos acoplamos a unas niñas chinas junto a un escaparate de pollos que por alguna extraña razón nos llamó la atención (Maider, aquí es cuando tú dejas un comentario explicándolo, jajajaja) Vimos también Leicester Square (mmmm.... Ben & Jerry's chocolate waffle! ;) ) y Picadilly Circus, y aquí se acabó nuestra expedición del día, ¡que fue genial!
Con la visita de mis padres hace unas dos semanas, Londres volvió a ser referencia turística hasta el punto de que fuimos dos días, y vimos de todo un poco, lo que incluye todo lo anterior (en este punto ya podía hacer yo de guía) sumado al Portobello Road Market (una monada), el Regent's Park (una auténtica preciosidad), la orilla del Támesis que está frente a la Tower of London... No entramos a ningún museo por falta de tiempo y necesidad de priorizar, pero suplí esta carencia yendo este lunes al British Museum y ver algunas de sus maravillas tipo el Partenón, el monumento a las Nereidas, las momias egipcias, la piedra Rosetta, las cariátides... lo malo es que para ver ese museo necesitas 7 días y una audioguía que te amenice con chistes de Eugenio, porque sino acabas saturadísima.
Y bueno... esto es todo, diría yo. No sé si me dejo alguna cosa esencial pero siempre podéis sugerirme algo para que lo comente. El caso es que por fin he escrito sobre la famosa ciudad, de la que saco la conclusión de ser una ciudad con mucho que ofrecer y mucho tiempo que dedicarle. Merece mucho la pena pateársela. La recomiendo pero para ir con zapato cómodo, especialmente si queréis perderos el metro (yo lo haría) y pasear por el Londres auténtico :)

domingo, 5 de agosto de 2007

Catching up: Norwich



Pues eso... como dicen aquí, tengo que "catch up" (ponerme al día) con lo de postear mi experiencia en Cambridge, que sino visito cosas y más cosas y se me acumulan las historias que contar. Bien, tal como ya dije que haría, fui a ver Londres y Norwich. De hecho, ya he estado dos veces en Londres... Y siempre muy bien acompañada, he de decir. En Norwich (de lo que hablaré ahora) también, estuve con una amiga que ha vivido en Cambridge este mes de julio y que me pide por favor no salir en las fotos (y yo a mandar, Ana, el mundo se lo pierde) De Norwich me gustó mucho la catedral normanda y la exposición de stained-glass (vidrieras), que es muy, muy interesante y de paso preciosa; en cuanto a la ciudad, poco tiene que ofrecer como tal, no tiene en absoluto tanto encanto como el lovely Cambridge ni lo apetecible de los parques de Londres.
¿Por qué fuimos a Norwich? Bien... pues resulta que es un sitio históricamente bastante importante y además tanto a mi amiga como a mí nos interesaba porque tenía que ver con distintos autores y críticos de la literatura (en mi caso, Julian of Norwich y el mundillo religioso medieval en Inglaterra); también se suponía que era un ejemplo de pueblito anglo-normando que se había conservado tanto como para merecer la pena pasar el día allí y gastarse 22 libras y pico por una horita de viaje. Bien, no era para tanto, pero pasamos un día agradable y pudimos comprobar una vez más lo bonito de una ciudad con río, sauces en su rivera y callecitas por las que nunca pasa un alma.
De Norwich, mi próximo post pasará a la inmensa ciudad de Londres, que nada tiene que ver. Arriba posteo una foto en el claustro de la catedral de Norwich (como veréis nos hizo un tiempo increíble)

PD: si alguien sabe algún modo de poner las fotos al final y no al principio de los posts, please let me know. graciasss :)

sábado, 21 de julio de 2007

Aquí estoy :)



Bien, pues... ¡¡aquí estamos!! Llegué a Cambridge hace tres semanas y aquí me hallo, rodeada de turistas en su mayoría españoles, italianos y chinos, y compartiendo con ellos los caprichosos vaivenes del temporal inglés (como ellos dicen: Four seasons in a day!). La primera semana la dediqué a hacerme una ciudadana de Cambridge en toda regla, jeje, es decir abrir cuenta de banco (¡la sucursal del Lloyds TSB a donde fui es una preciosidad!), seguro médico/ medical practitioner, carnet de la Universidad..., así que el turismo tuvo que esperar, y la verdad es que he conocido Cambridge primero como ciudad burocrática y de estudiantes y luego (es en la fase que estoy) como ciudad de interés turístico :)

Como podréis suponer y dadas las razones por las que me hallo aquí, ¡¡estoy emocionada con la biblioteca!! Es increíiible, tiene ejemplares de todo libro posible (¡e imposible!), así que se te pasan los días volando con tanto artículo, libro y todo tipo de recursos. Además, las instalaciones son muy buenas y el personal muy agradable, por lo que ir a la universidad da gusto (ya veremos cuando empiece el cuatrimestre cómo son los profes...)

Durante mis fines de semana procuro hacer turismo, ¡¡porque merece la pena!! En este condado (Cambridgeshire), aparte de Cambridge hay ciudades como Ely que merece la pena visitar; la catedral es preciosa y enorme (ver foto) y el pueblito es bastante típico inglés, muy apacible y con posibilidad de dar un paseo memorable por el río y tomar algo con unas vistas de lo más encantador. Próximamente espero visitar Londres y Norwich, pero todo a su tiempo (intentaré ir actualizando el blog para contaros)

Sobre usos y costumbres ingleses... ¡qué os voy a contar! ¡Viva España! jejeje. La comida aquí existe porque algo hay que echarse a la boca, y lo de la limpieza/higiene no parece ser muy popular por las islas, así que lo de conducir por la izquierda no es lo más peligroso de vivir aquí (incluso si conduces una bici de noche, mientras ves calles enteras llenas de hooligans borrachos de 7 a 12 de la noche) Con todo y con eso, hay cosas muy lovely, gente normal e incluso hay "otra cocina inglesa" que estoy apunto de descubrir (¡hoy comí pastel de verduras en la uni y es una especie de lasaña de verduras muy rica!) En fin hay de todo, pero lo dicho, jeje. Además, gente, ¡os echo de menos! (esto es un blog público pero a quienes va dirigido ya lo saben :) ) Estoy deliberando si mandar por email estos estractos de mis experiencias en Cambridge, hacedme saber cuál creéis que es la mejor forma. Seguimos en contacto. Ciao!:)

jueves, 19 de julio de 2007

Cambridge



¡¡¡Pero qué bucólico!!! Esta ciudad tiene unos rincones de lo más inspiring (si no llueve) De momento cuelgo esta fotito para que os hagáis una idea de dónde me hallo, ¡¡aunque no todo el tiempo ni mucho menos!! Un abrazo fuerte. AHHHH, en la columna de la izquierda aparecen entradas para los distintos temas del blog. ¡Si pincháis en CAMBRIDGE podréis ir viendo lo que vaya escribiendo al respecto! ciaooo