jueves, 23 de agosto de 2007

... and I miss you



Andar y andar y perder las calles de vista... Y no encontrar la estación no por la ceguera de la noche, sino por una mirada, por la de siempre (porque siempre ha estado ahí, sin yo saberlo) y por la de ese momento que se escurre de las manos. Sin ti ya no existe ni esa noche ni ninguna, ni ninguna mañana, qué más dan los tiempos concretos si tú te pierdes en la indeterminación de un día ilimitado, eterno por los ratos que desapareces e insignificante por el sinsabor de una ausencia siquiera provisional. Claro que se me rompe la mañana... se parte en dos cuando la cruzas sigilosamente desde la distancia; como cae también la tarde, estrepitosa, para recordarme la nostalgia que te tengo. Tan natural y evidente como quien tararea una canción o silba despreocupado, mi cabeza y mi corazón me cosquillean con un I miss you, con un I miss you a lot que nunca significó tanto y que ahora significa todo y me emborracha el día de ti. Cuando la claridad no logra despertarme algo me dice que hay otro día esperándome para cubrirlo de tu recuerdo y de tu anhelo, y donde el sol no alcanza llegas tú, para cambiar las sombras en luces de neón que me atraviesan para arrancarme una sonrisa imborrable que lleva tu nombre. Hay un Madrid que se queda, un Madrid que se va, un Madrid que no existe y un Madrid que no está, decían... el mío es el que se queda pero se me fue, el que existe en todas partes pero no está aquí, el Madrid que añoro y me parece lejanísimo pero muy cercano, acercándose paso a paso, borrándome la terrible soledad de tener a todos sin ti y a todo sin tus cosas. Permiso para no poder evitar todo esto... permiso para no perderte. Permiso para no cerrar los ojos... permiso para quererte.

1 comentario:

Antecedente dijo...

Si amas, espera la lluvia; tus lágrimas serán como gotas de agua.